<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>teorificios &#187; dolor</title>
	<atom:link href="/tag/dolor/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://teorificios.com</link>
	<description>psicoanálisis y otros esfínteres</description>
	<lastBuildDate>Sun, 06 Oct 2013 16:32:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='teorificios.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://0.gravatar.com/blavatar/44a9d31c999d5b51afbd8ac28a649512?s=96&#038;d=http%3A%2F%2Fs2.wp.com%2Fi%2Fbuttonw-com.png</url>
		<title>teorificios &#187; dolor</title>
		<link>https://teorificios.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="/osd.xml" title="teorificios" />
	<atom:link rel='hub' href='/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Los manipuladores (II) El publicista</title>
		<link>https://teorificios.com/2013/09/24/los-manipuladores-ii-el-publicista/</link>
		<comments>https://teorificios.com/2013/09/24/los-manipuladores-ii-el-publicista/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Sep 2013 19:59:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>teorificios</dc:creator>
				<category><![CDATA[T]]></category>
		<category><![CDATA[arte]]></category>
		<category><![CDATA[capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[dolor]]></category>
		<category><![CDATA[Lacan]]></category>
		<category><![CDATA[pesimismo]]></category>
		<category><![CDATA[propiedad]]></category>
		<category><![CDATA[publicidad]]></category>
		<category><![CDATA[testimonio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://teorificios.com/?p=5409</guid>
		<description><![CDATA[Nos hemos familiarizado con el sufrimiento del otro gracias a su permanente mediatización, argumentó Susan Sontag. El caso es que esa familiaridad, lejos de significar o causar cualquier implicación, no apunta más que al carácter imaginario de un discurso cómodamente editado y del lazo que éste nos tiende, espectadores del sufrimiento ajeno – mejor dicho: [&#8230;]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=teorificios.com&#038;blog=13438404&#038;post=5409&#038;subd=teorificios&#038;ref=&#038;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://i.imgur.com/2kqpnW1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-5410" alt="Love's Baby Soft" src="http://teorificios.files.wordpress.com/2013/09/2kqpnw1.jpg?w=788"   /></a></p>
<p>Nos hemos familiarizado con el sufrimiento del otro gracias a su permanente mediatización, argumentó Susan Sontag. El caso es que esa familiaridad, lejos de significar o causar cualquier implicación, no apunta más que al carácter imaginario de un discurso cómodamente editado y del lazo que éste nos tiende, espectadores del sufrimiento ajeno – mejor dicho: alienado. Nos sentimos quizás acorralados entre la sensación de impotencia (así es, qué le vamos a hacer), la angustia de la identificación (podría pasarle a cualquiera, dios me libre) y un resto de esperanza e interpelación que el miedo y la pausa para anuncios saben neutralizar.</p>
<p>Por supuesto, la relación al otro es mediatizada y gobernada por toda representación y para todo sujeto y no solamente cuando lo es por los “medios” llamados así por antonomasia. Es en este sentido que me parece viable afirmar, con Lacan, que no hay comunicación o que no hay relación sexual: en el sentido en que no hay acceso directo al otro, ni tan solo al propio cuerpo, que es una de las alteridades con las que uno se las tiene que ver.</p>
<p>No es menos cierto que aquellos discursos que le dan visibilidad pública a la alteridad y la exhiben desde la duplicidad de una cercanía imaginaria (esa podría ser yo) y una distancia de seguridad (allí las cosas son distintas) son particularmente aptos a modificar el contexto del otro, lo que casi siempre quiere decir simplificarlo, pasar por alto su singularidad, sin duda, pero también las causas últimas de su goce. La voz del sujeto queda sistematicamente en entredicho, y cuando se le pide que hable, su discurso tiene inevitablemente lugar bajo las condiciones de un formato con su estructura de representación y sus finalidades. Estas son más que suficientes para erosionar toda problematización hasta volverla perfectamente inocua para la ideología, y entre los tipos de discurso que apoyan esa erosión al devolver un otro exótico o extrañamente familiar, me resultan particularmente interesantes los periodísticos y los publicitarios.</p>
<p>Atendiendo a la cada vez mayor semejanza de fondo y forma entre unos y otros, cuyos híbridos anecdóticos podemos hallar en lugares – tan poco dispares en realidad – como la prensa rosa, la propaganda política y financiera, las televentas, la publicidad institucional, el publirreportaje o el docushow. De hecho, propongo excluir de estas consideraciones a los periodistas, porque los hay dignos de ese nombre, que trabajan o trabajaron apasionadamente en ediciones o emisiones periódicas (de dónde el nombre de su función) con el afán de ser testimonios privilegiados del acaecer de la historia para poder escribirla en primera mano con la distancia que permiten la inmediatez y su propia posición de sujetos. Lo que escribo no va para ellos, no, sino para otros que ostentan la función del periodismo como si ante todo de un título se tratara, y para otros aún que acarician la falta del otro desde el mundo de la publicidad en todas sus formas capitalistas, de las más descaradas a las más enmascaradas de arte u oficio creativo.</p>
<p>Propongo fundir a unos y otros bajo la categoría del publicista, término que aquí se pretende suficientemente ambiguo como para dar cuenta del absoluto privilegio concedido a lo público entendido como prevaricación de lo interior, lo íntimo, lo discreto. Quiero llamar aquí publicista a quién practica o promueve de algún modo un avasallamiento social de lo que para el otro es intocable o sencillamente propio y suyo en el sentido más profundo que pueda tener la propiedad: lo que es de uno, lo que uno tiene de suyo.</p>
<p>Este avasallamiento no siempre se siente como tal. Las formas de humillación pública son hoy muy sofisticadas y constituyen hegemonía. Se pierde la frontera de lo ridículo y de lo patético en esta realidad representativa que Guy Debord nos describió como sociedad del espectáculo. La frontera es tan tenue, la vulnerabilidad de lo nuestro tan inmensa y el dispositivo de vigilancia tan pervasivo y capilar que, a menudo, a duras penas se distinguen exhibicionismo y voyeurismo, sadismo y humillación. Pero ¿nos impedirán el buen gusto o la moral suspender por instantes toda consideración hacia esas condiciones? Me refiero no a considerar ciertos actos, espectaculares o no, como inmorales o feos, ni tampoco a considerarlos nobles o bellos, sino a suspender realmente toda consideración e incluso observar con la mayor desconsideración posible a los sujetos que intervengan en ellos. ¿Qué queda ahí de problemático?</p>
<p>Dicho de otra manera: si “no hay ningún problema”, ¿qué problemas nos traen a la consulta los publicistas? Y debo añadir que no tengo ningún problema en sentir una profunda desconsideración por esos no sujetos – porque la subjetividad parece constituir un problema de tal magnitud para más de un publicista que resultaría al menos curioso considerar sujeto a un hablante que aún leyendo estas líneas – que lo tienen en consideración como objeto analizante – difícilmente se daría por aludido.</p>
<p>Hablo de desconsideración no sin ironía. ¿Es realmente al deseo del otro que el perverso es indiferente, o es el goce del otro lo que desconsidera? Parece que, a diferencia del perverso en sentido estricto, el publicista está muy interesado en el deseo del otro, justamente; lo que no le importa para nada es si gozará o no. La demanda implícita o explícita en su discurso es la de que el otro adhiera mediante la formalización de un acto real a un significante expedido con efectos imaginarios.</p>
<p>Se dijo de los anuncios de Benetton en los 90 que llevaban a cabo una estetización del dolor y del sufrimiento y que eso era de mal gusto. Pero si el dolor del otro no fuera estetizado, ¿nos fijaríamos en él? Es más, ¿habrá algún pathos que pueda ser reconocido si no es percibido y sentido de algún modo? Es más bien necesario representar el pathos para que otro pueda leerlo. La cuestión, sin embargo, la cuestión ética si se quiere, es cómo se representa ese pathos, qué significantes se ponen en juego, y la respuesta hay que buscarla en cada caso. Lo que es evidente es que el dolor y la estética están íntimamente asociados en un poderoso significante: anestesia. El estado de no sentir dolor se define primeramente como el estado de no percepción, de no sentir nada.</p>
<br />Archivado en: <a href='/category/t/'>T</a> Tagged: <a href='/tag/arte/'>arte</a>, <a href='/tag/capitalismo/'>capitalismo</a>, <a href='/tag/comunicacion/'>comunicación</a>, <a href='/tag/dolor/'>dolor</a>, <a href='/tag/lacan/'>Lacan</a>, <a href='/tag/pesimismo/'>pesimismo</a>, <a href='/tag/propiedad/'>propiedad</a>, <a href='/tag/publicidad/'>publicidad</a>, <a href='/tag/testimonio/'>testimonio</a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/teorificios.wordpress.com/5409/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/teorificios.wordpress.com/5409/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/teorificios.wordpress.com/5409/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/teorificios.wordpress.com/5409/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/teorificios.wordpress.com/5409/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/teorificios.wordpress.com/5409/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/teorificios.wordpress.com/5409/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/teorificios.wordpress.com/5409/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/teorificios.wordpress.com/5409/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/teorificios.wordpress.com/5409/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/teorificios.wordpress.com/5409/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/teorificios.wordpress.com/5409/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=teorificios.com&#038;blog=13438404&#038;post=5409&#038;subd=teorificios&#038;ref=&#038;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://teorificios.com/2013/09/24/los-manipuladores-ii-el-publicista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:thumbnail url="http://teorificios.files.wordpress.com/2013/09/2kqpnw1.jpg?w=106" />
		<media:content url="http://teorificios.files.wordpress.com/2013/09/2kqpnw1.jpg?w=106" medium="image">
			<media:title type="html">Love&#039;s Baby Soft.</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://2.gravatar.com/avatar/b6298b3d471bea7a29ffb932e37cc80e?s=96&#38;d=http%3A%2F%2Fs0.wp.com%2Fi%2Fmu.gif&#38;r=X" medium="image">
			<media:title type="html">Teorificios</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://teorificios.files.wordpress.com/2013/09/2kqpnw1.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">Love&#039;s Baby Soft</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Dolor</title>
		<link>https://teorificios.com/2013/01/22/dolor/</link>
		<comments>https://teorificios.com/2013/01/22/dolor/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 22 Jan 2013 07:26:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>teorificios</dc:creator>
				<category><![CDATA[T]]></category>
		<category><![CDATA[BDSM]]></category>
		<category><![CDATA[cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[dolor]]></category>
		<category><![CDATA[género]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://teorificios.com/?p=4827</guid>
		<description><![CDATA[Si las posiciones morales parecen haberse apropiado de la idea de mal para demarcar y blindar el territorio de lo que juzgan bueno, la idea de dolor parece haber sucumbido al platonismo que separa lo físico de lo anímico. No entraré aquí en la discusión sobre el sentido de los términos platónicos; de momento me [&#8230;]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=teorificios.com&#038;blog=13438404&#038;post=4827&#038;subd=teorificios&#038;ref=&#038;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_4828" class="wp-caption alignnone" style="width: 647px"><img class="size-full wp-image-4828 " alt="Christian Maury" src="http://teorificios.files.wordpress.com/2013/01/024-img_2782-copia.jpg?w=788"   /><p class="wp-caption-text">Christian Maury</p></div>
<p>Si las posiciones morales parecen haberse apropiado de la <strong>idea de mal</strong> para demarcar y blindar el territorio de lo que juzgan bueno, la <strong>idea de dolor</strong> parece haber sucumbido al platonismo que separa lo físico de lo anímico. No entraré aquí en la discusión sobre el sentido de los términos platónicos; de momento me interesa hacer presente el igual destino que suelen darle al dolor la medicina y la psicología: su tratamiento sintomático, vale decir, su eliminación.</p>
<p>Hacer una distinción relativa al estatuto del dolor en distintas experiencias puede ayudar a deshacer algunos malentendidos que se forman tanto desde la propiocepción como desde la alopercepción, es decir, tanto desde uno mismo o intrínsecamente como desde la observación y juicio ajenos, o extrínsecamente. Así, podríamos referirnos a <strong>prácticas patológicas</strong> como aquellas que se articulan en torno al dolor, ya se trate de una enfermedad o síntoma (fibromialgia, cefalea) como de una vivencia que conlleva paralelamente algún tipo de dolor (parto, recuperación de ejercicio físico intenso, empatía extrema con un supuesto dolor ajeno, duelo). Podemos referirnos, por otra parte, a <strong>elementos patógenos</strong> cuando queremos designar aquellos que reconocemos como causantes de dolor.</p>
<p>No hay percepción objetiva del dolor. Éste puede percibirse subjetivamente en una misma o en otro, pero es siempre subjetiva. Remitiéndonos solamente a lo que sería dolor físico, pensemos en ciertas artes circenses, deportes, prácticas rituales – de iniciación, pertenencia, sacrificio, celebración –, otras que se han reunido bajo el título de modificación corporal o, aún, el fakirismo. Frecuentemente la percepción del dolor en esas situaciones, si uno escucha a quienes las viven por dentro, contrasta profundamente con la de quienes tienen conocimiento externo de ellas, muchas veces mediatizado por algún medio de representación, pero incluso si participan como observadores. Esa participación no hace al observador parte de la vivencia, por muy cerca que esté de ella (ver un juego o un espectáculo en la primera fila o ser testigo ocular de un accidente), sino parte de su externalidad. Pero cualquiera, en principio, es capaz de sentir la incapacidad del otro de percibir el dolor que está sintiendo (enfermedad, cansancio, cualquier dolor no situable en la carne).</p>
<p>Otra distinción que me parece fundamental tiene que ver con la <strong>voluntariedad</strong>, o posición de la voluntad respecto del dolor. Freud vio que el dolor en el marco de una sintomatología psíquica puede aportar un beneficio del que uno no es consciente. El lugar inconsciente de la causa de ese dolor está de algún modo desalojado, reprimido, y esa represión favorece a su vez el desarrollo del síntoma, es decir, con frecuencia, lo que uno puede sentir como empeoramiento. Un ejemplo que puede arrojar aquí alguna luz es el de la modificación corporal con intervención quirúrgica, ya se justifique por un principio terapéutico (como es el caso de la reconstitución de tejidos o la colocación de prótesis) o cosmético (desde un tatuaje o una escarificación hasta una perforación, amputación o implante con fines estéticos – en el sentido más amplio para quién accede voluntariamente a la modificación).</p>
<p>Pero las modificaciones que más nos interesan para considerar el estatuto del dolor son las <strong>situaciones-borde</strong> – que no situaciones-límite, porque no se trata necesariamente de extremos del principio terapéutico o cosmético, sino de aquellas que hacen de borde o frontera <strong>entre lo terapéutico y lo cosmético</strong> y que, en ese sentido, muestran hasta qué punto pueden acercarse y confundirse. Estas situaciones las he encontrado, hasta el momento, en ciertos efectos de la tortura pactada en el contexto del sadomasoquismo erotizado (BDSM) y en la llamada “cirugía de reasignación de género”.</p>
<p>En el <strong>BDSM</strong>, hay riesgos de ruptura del pacto que pueden conllevar la permanencia de huellas en el cuerpo marcado (que generalmente es el cuerpo-sujeto, o cuerpo en posición de sujeción-sumisión). El carácter indeleble de esa escritura, sin embargo, que puede llegar a la mutilación irreversible de genitales y a diversos tipos de disfunción, puede haber sido previamente verbalizado por el cuerpo en posición de ser marcado, quedando en abierto la cuestión sobre la propiedad de la demanda. Pero incluso sin considerar si se trató de una demanda con continuidad en un deseo o de un movimiento discontinuo que luego generará insatisfacción, frustración, depresión o incluso la intención de suicidio, no puedo dejar de verificar que en lo que fue el contexto de demanda, el dolor estuvo, según el discurso analizante, perfectamente sometido a una voluntad propia, aún cuando se escenificaba que esta estaba transferida en la voluntad ajena de la posición marcadora (“amo”).</p>
<p>Otro caso es el de la <strong>cirugía de reasignación de género</strong>, también llamada operación de cambio de sexo, una entre muchas prácticas de reasignación o resignificación del género y, entre ellas, quizás la más traumática – por irreversible – y la menos efectiva – por el mismo motivo, y porque genera un sinfín de estructuras defensivas llamadas a dar soporte a las enormes frustraciones que puede generar el sometimiento a una modificación que, siguiendo la lógica de consumo, hace una promesa que no puede cumplir a alguien que se sentirá responsable por una decisión casi siempre mal informada. En efecto, no he escuchado que nadie de la unidad de “trastornos de género” del hospital o clínica que sea haya advertido a sus pacientes de la pérdida de goce sexual, rechazo social o disociación identitaria respecto no solo del género sino del cuerpo mismo como ubicación del propio lenguaje – para nombrar solo algunas consecuencias posibles. Más bien se somete los demandantes a un proceso de selección durante el cual deben demostrar su adherencia a un género predeterminado que supuestamente es el que lograrán gracias a una costosa serie de modificaciones corporales, incluyendo cirugía y hormonación bajo control por endocrinólogo. Vale la pena detenerse en estos aspectos, que han recibido mucho mayor desarrollo en trabajos como el de Coll-Planas y Missé (<em>El género desordenado</em>), para entender cómo pudieron llegar algunos de quienes se sometieron a la “cirugía de reasignación de género”, un proceso del que nadie sostuvo no ser profundamente doloroso, llegar a un discurso naturalista acerca del cuerpo que recupera alguna de la teología más conservadora y dogmática, tanto en el contenido como en las formas.</p>
<p>Si en el BDSM podemos encontrar una búsqueda del dolor soportada por un discurso apto a erotizarlo (quizás porque obra un complejo despliegue de un enunciado fantasmático), en la modificación extrema resultante de la cirugía de reasignación de género, el dolor podría parecer un efecto secundario de una búsqueda de goce del propio cuerpo. Sin embargo, una analizante (léase “una” como un femenino neutro) sostiene que otro dolor sentido “desde siempre” es lo que le habría permitido elaborar y sostener la demanda de someterse a un diagnóstico patologizante, unos exámenes vejatorios y una serie de intervenciones dolorosas y con efectos indeseados que no lograron aportar el plus de goce prometido y además suprimieron unas posibilidades de goce antes existentes. Así pues, el dolor es relativizado e incluso erotizado posteriormente a la modificación como estrategia defensiva ante una frustración que podría volverse insoportable. Podemos hablar de un <strong>minus de goce adquirido</strong> (con independencia del tipo de modificación; MTF o FTM representan versiones distintas de la misma cuestión de fondo), así como hablaríamos de un minus de goce renegado, por ejemplo, en quienes afirman padecer frigidez o impotencia sexual o quienes, teniendo órganos de placer prominentes o en punta – como las tetas o la polla – los consideran pequeños.</p>
<p>¿Es de dolor propiamente que se trata cuando se lo desea? La voluntariedad del dolor en sí quizás no existe, sino que está sujeta a la fuente del dolor que se desea sentir (altamente codificada en el caso de algunos masoquismos con o sin finalidad sexual consciente) o a la causa del dolor en la que se tiende a permanecer (en casos de bulimia, por ejemplo, o en algunos discursos histéricos). Pero entre uno y otro borde del dolor no hay que olvidar al dolor profundamente indeseado y alejado de prácticamente toda hipótesis de erotización como es el de quienes piden la buena muerte. En la demanda de eutanasia, el dolor mismo se vuelve protagonista – hasta el punto de llamarse agonía – y el sujeto percibe su vida gobernada por un mal no querido. Entonces la interrupción de esa agonía se configura como el deseo restante.</p>
<br />Archivado en: <a href='/category/t/'>T</a> Tagged: <a href='/tag/bdsm/'>BDSM</a>, <a href='/tag/cuerpo/'>cuerpo</a>, <a href='/tag/dolor/'>dolor</a>, <a href='/tag/genero/'>género</a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/teorificios.wordpress.com/4827/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/teorificios.wordpress.com/4827/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/teorificios.wordpress.com/4827/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/teorificios.wordpress.com/4827/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/teorificios.wordpress.com/4827/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/teorificios.wordpress.com/4827/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/teorificios.wordpress.com/4827/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/teorificios.wordpress.com/4827/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/teorificios.wordpress.com/4827/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/teorificios.wordpress.com/4827/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/teorificios.wordpress.com/4827/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/teorificios.wordpress.com/4827/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=teorificios.com&#038;blog=13438404&#038;post=4827&#038;subd=teorificios&#038;ref=&#038;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://teorificios.com/2013/01/22/dolor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://2.gravatar.com/avatar/b6298b3d471bea7a29ffb932e37cc80e?s=96&#38;d=http%3A%2F%2Fs0.wp.com%2Fi%2Fmu.gif&#38;r=X" medium="image">
			<media:title type="html">Teorificios</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://teorificios.files.wordpress.com/2013/01/024-img_2782-copia.jpg" medium="image">
			<media:title type="html">Christian Maury</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
